domingo, 15 de agosto de 2010

Sevilla 3 - Barcelona 1

Kanoute ¿festeja? con sus compañeros
(foto de ultimahora.com)
Sevilla superó 3-1 a Barcelona como local en el partido de ida de la Supercopa de España, competencia disputada entre el campeón de liga y el campeón de la Copa del Rey de la temporada anterior. Los de Cataluña arrancaron ganando, pero se les dificultó aguantar el resultado al tener en cancha a tantos juveniles, como Miño, Gómez, Romeu y Dos Santos. Messi ingresó en el segundo tiempo pero no pudo evitar la derrota.

Los dibujos tácticos

Barcelona jugó con mayoría de suplentes, por lo que no hay que prestar demasiada atención a su rendimiento. Guardiola eligió un 4-5-1 o 4-1-4-1 y su equipo trató de mantener posesión del balón sin lograr lastimar demasiado. Los mejores avances fueron por el costado de Maxwell, quien supo explotar un par de veces las espaldas de los centrales con pases profundos a Ibrahimovic (uno de ellos el gol). Por la otra banda, Bojan por lo general se metió para adentro, dejando paso a Dani Alves, quien como es costumbre no terminó ninguna bien. Ese movimiento se hizo mucho más repetido en la segunda etapa. Keita y Dos Santos no aportaron demasiado en ataque aunque intentaron desprenderse en ocasiones.

Barcelona: los cuatro defensores
y los cinco volantes
En defensa, el equipo no buscó presionar al rival, sino que decidió esperar en su campo con nueve hombres. Ah, en la segunda etapa, Messi reemplazó a Ibrahimovic y cumplió con la misma tarea que el sueco: moverse como único delantero. En muchas ocasiones bajó bastante a buscar el balón, lo que dejaba al equipo sin referencia adelante. De todas formas, gracias a su habilidad y explosión se las arregló para preocupar a la defensa rival.

Las dos líneas de cuatro de Sevilla
Ahora pasemos al Sevilla, que sí puso su mejor versión en el campo. Recuerdo un partido de local contra Real Madrid de la temporada pasada en el que me dejó maravillado por la explosión para atacar al recuperar el balón. Y si bien este fin de semana no alcanzó el nivel de aquella exhibición, el estilo fue el mismo. Este equipo sabe muy bien a qué juega. Se podría decir que se parece bastante a lo que intenta hacer Tottenham Hotspur.

Sevilla y su modus operandi:
desborde y mucha gente para definir
El dibujo es un claro 4-4-2 y el objetivo es sacar rápidamente la bola hacia los volantes externos, Perotti y Navas, quienes buscan el mano a mano contra los laterales rivales para aprovechar su velocidad y habilidad. Cuando logran superarlos, sacan centros picantes para los dos delanteros, quienes suelen moverse por el centro, y el volante del otro extremo, quien siempre hace la diagonal para llegar a definir. En el tercer gol, incluso, se juntaron en la banda izquierda los dos externos, Perotti y Navas (la única vez que ocurrió esto), uno de ellos sacó el centro y el que llegó al área por la otra punta fue el lateral.

Milito (sobre la raya) sale lejos, pierde
y Sevilla se va hacia el gol
El vicio del anticipo

En este partido también se vieron dos buenos ejemplos de un movimiento peligroso. Me refiero a cuando un central sale demasiado lejos a intentar anticipar a un delantero que retrocede. Primero fue Fazio (de muy flojo partido) quien salió a buscar lejos y dejó un hueco que casi aprovecha el Barca. Luego fue Milito quien falló al tratar de respaldar a Abidal en mitad de cancha; se escapó Negredo y fue gol de Kanouté. Mi pregunta es: ¿vale la pena tomar semejante riesgo?

Conclusiones

Bueno, de Barcelona no se puede sacar mucho en limpio con tantos suplentes en cancha. Pero sí vemos que Sevilla es un equipo trabajado que sabe llegar con peligro.

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