lunes, 16 de agosto de 2010

Liverpool 1 - Arsenal 1

Reina se quiere matar
(foto de guardian.co.uk)
En la primera fecha de la liga premier de Inglaterra, el partido más atractivo a priori era Liverpool - Arsenal. El conjunto de Roy Hodgson jugó todo el segundo tiempo con un hombre menos y estuvo a punto de llevarse el triunfo gracias a un gol del francés N'Gog, pero Reina cometió un error pavoroso sobre el final y todo quedó igualado.

Los dibujos tácticos

Los dos salieron con el mismo dibujo, ese que está de moda y la mayoría llama 4-2-3-1, aunque yo prefiero decirle 4-4-1-1. Las principales novedades se dieron por el lado del Liverpool. El técnico debutante eligió colocar a Agger de lateral y regresar a Gerrard a su posición ideal, volante central, para dejar la posición de enganche a su flamante adquisición, Joe Cole. El anterior técnico, Rafa Benítez, desaprovechó mucho tiempo a su capitán colocándolo detrás del punta. Gerrard es un jugador que necesita espacio para moverse, ver la cancha de frente y además sabe muy bien recuperar el balón.

Kuyt encara al lateral y llega Johnson a acompañarlo
mientras Arshavin vuelve al trotecito
La espalda de Arshavin

El método de ataque del local, fue casi en todo momento salir con pelotazos rápidos a las espaldas de una defensa que se paró bastante adelantada y dejó varias veces en offside al único delantero rival. La mayoría de estos envíos fueron dirigidos a la derecha, zona más apta para explotar gracias a la capacidad de Kuyt y Glen Johnson, y también a la indisciplina del ruso Arshavin, quien muchas veces no regresaba a cubrir la banda. Llama la atención que Wenger no se haya preocupado más por tapar la subida de uno de los mejores laterales ofensivos del mundo.

Nasri busca un espacio entre las dos líneas
de cuatro de Liverpool
El orden del Liverpool

El conjunto de Hodgson se paró mucho más atrás que su rival. Esto le quitó espacios a Arsenal y evitó que su juego de combinaciones de pases cortos generara peligro. El trabajo del mediocampo fue brillante: Mascherano y Gerrard se comieron el centro de la cancha, mientras que Jovanovic y, especialmente, Kuyt siempre regresaron a cubrir su banda. Lo mejor de Arsenal fue el movimiento de Nasri, el principal encargado de armar los ataques. Los laterales subieron constantemente, abriendo bien la cancha, aunque esto no preocupó demasiado al ordenado equipo local.

Liverpool no dio espacios sobre las bandas
Cambia el partido

Sobre el final de la primera etapa, se fue expulsado Joe Cole. Sin embargo, Liverpool no salió a meterse atrás en el complemento y rápidamente se puso en ventaja: Mascherano anticipó en posición muy avanzada y puso una buena asistencia a N'Gog para abrir el marcador. Durante varios minutos, el juego se desarrolló en el campo de Arsenal debido a la fiereza de jugadores como Kuyt o Mascherano, que pelearon cada pelota como si fuera la última.

Con el correr de los minutos el local se fue tirando atrás, cómodo ante la tibieza de Arsenal, que no tenía cambio de ritmo en los últimos metros. Wenger se percató de esto y mandó a la cancha a Walcott y Rosicky para armar un 4-4-2: Rosicky - Diaby - Nasri - Arshavin en el medio y Walcott con Chamakh arriba. Hodgson sólo cambió nombres: Torres por N'Gog y Maxi Rodríguez por Jovanovic, de pobre partido (apenas 11 pases, 8 completados, 7 de ellos hacia atrás).

Ya más cerca del final, Wenger mandó a Van Persie por Diaby, corrió a Rosicky al medio y a Walcott a la derecha. A partir de aquí, los laterales empezaron a ir para adelante en todas las jugadas y Liverpool casi no podía tener la pelota. Sin embargo, hubo muy pocas llegadas claras hasta el terrible error de Reina.

Cositas interesantes

Tiros de esquina: Arsenal pone un hombre
en cada palo
En un momento Agger recibió un pelotazo en el rostro y debió salir unos minutos: en esos momentos, Liverpool usó un 4-4-0 con Torres de volante por izquierda. Al regresar (ya se habían hecho los tres cambios), el danés parecía estar mareado o no ver bien. Quizás por esto no quisieron confiarle un puesto en la defensa y prefirieron mandarlo de volante por izquierda y dejar a Rodríguez de lateral.

Los pequeños detalles también hacen ganar puntos. Arsenal en todos los tiros de esquina colocó un jugador en cada palo. Sobre el final del primer tiempo, uno de estos jugadores tapó un cabezazo y salvó el gol. Luego del rebote, en la misma jugada, Joe Cole cometió la falta que lo mandó a las duchas temprano. Un detalle permitió pasar de un 0-1 a un 0-0 con un hombre más.

Conclusiones

Liverpool mostró orden pero sigue teniendo los mismos problemas que la temporada pasada para generar juego. No sé si vender a Benayoun y comprar a Joe Cole fue una buena movida. Arsenal es el mismo equipo de todos estos últimos años: un Barcelona light al que le falta carácter y funcionamiento defensivo.

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