jueves, 19 de agosto de 2010

Internacional 3 - Chivas 2

¡Dale campeao, dale campeao!
(foto de lostiempos.com)
Internacional de Porto Alegre superó en los dos partidos a Chivas de Guadalajara y se consagró campeón de la Copa Libertadores 2010. El conjunto brasilero continúa así con este período de hegemonía en nuestro fútbol: este título se suma a la Libertadores 2006 y la Sudamericana 2008. Varios jugadores del equipo actual, como Bolívar, Indio y Sobis, también habían participado de la gesta de 2006.

El dibujo del campeón

Inter salió con un verdadero 4-2-3-1. Digo verdadero porque los tres volantes ofensivos se paran un poco más adelante que los dos volantes centrales cuando ataca el rival. Ahora está de moda llamar 4-2-3-1 a dibujos, como el del Liverpool del otro día contra Arsenal, que en realidad son un 4-4-1-1. No es que uno sea mejor que el otro, simplemente son dos cosas distintas.

Volviendo a Inter, ayer los laterales no pasaron mucho al ataque. Kleber es el de mejores condiciones para hacerlo, pero ayer se quedó bastante, quizás por el resultado positivo de la ida, quizás porque Arellano y Bautista jugaban tirados por su banda.

Inter: defensa y mediocampo de su 4-2-3-1.
Aquí Sandro releva a Bolívar, que salió al medio.
En el medio, Sandro y Guiñazú hicieron un muy buen trabajo presionando constantemente. Y adelante, este equipo se destaca por las variantes que posee para los puestos de volante ofensivo. Ayer fueron D'Alessandro, Tinga y Taison, tres hombres con dominio de balón y que apenas te distraés, salieron disparados hacia el arco. Luego ingresó Giuliano, que terminó siendo el goleador del equipo.

De punta estuvo Sobis, otro rapidito con antecedentes de gloria. Para colmo, después entró Leandro Damiao y también convirtió. Inter hizo su trabajo muy bien, pero lo interesante desde lo táctico fue lo de Chivas.

Las marcas personales de Chivas

El equipo mexicano optó por un esquema de marcas personales. Según por dónde se movía Sobis, entre los centrales Reynoso y De Luca uno lo tomaba y el otro sobraba. Después, un poco más adelante, Magallón seguía a Taison, Báez a Tinga y Araujo a D'Alessandro. Más adelante jugaron Arellano y Ponce por las bandas, atentos a evitar la subida de los laterales brasileros, y Bautista y M.Fabián, controlando que no se mandaran Guiñazú o Sandro. De punta, Omar Bravo.

Las parejitas que propuso Chivas
En el primer tiempo, este sistema le generó algunos problemas. La cuestión es que D'Alessandro arranca por derecha pero tiende a cerrarse, de esta manera se llevaba a Araujo para el centro y quedaba un hueco grande en el sector izquierdo defensivo de Chivas. Las mejores llegadas de Inter en la primera etapa fueron por allí. Para colmo, quien quedaba cubriendo esa zona, De Luca, no tuvo su mejor noche.

Chivas casi no llegó al arco rival. Estuvo muy impreciso con los pases e Inter hizo un buen trabajo de presión. Sin embargo, los mexicanos se fueron 1-0 arriba al vestuario. En el segundo tiempo, Taison y D'Alessandro cambiaron de punta, y siguiendo con el planteo elegido Magallón y Araujo hicieron lo mismo.

¿Y a éste dibujo cómo lo denominamos? Cuando hay marcas personales, el dibujo depende de por dónde se mueva el rival. En el partido de ayer, esto terminó siendo una especie de 2-3-4-1, pero no tiene mucho sentido mirarlo por ese lado.

Se cae el sistema

Lo malo de hacer tantas marcas personales es que acarrea cierto desorden: toda la estructura depende de qué haga el rival. Y en este caso, el rival tenía a Taison, Tinga y D'Alessandro, hombres de gran movilidad y arranque, capaces de desequilibrar y dejar a este tipo de defensa en un mal posicionamiento. En el segundo tiempo se empezó a ver esto y el planteo defensivo de Chivas comenzó a flaquear. Fue común ver a un mexicano ser superado por su hombre y enseguida buscar contacto visual con otro compañero para intercambiar las marcas. Es difícil hacer esto a todo velocidad y a su vez estar atento al balón y a los espacios que quedan libres. Y, de hecho, Chivas no pudo aguantar el resultado. Tampoco lo ayudó que los de arriba no fueran capaces de sostener el balón casi nunca. Así se le fue la copa.

Conclusiones

¿Este planteo no sirve? Mmmm... es muy difícil de ejecutar ante jugadores de estas características; quizás hubiera funcionado contra un nueve más grandote de área, un enganche lento y dos extremos que busquen siempre el desborde. En ese caso, las marcas hubieran estado bien definidas y no se hubiera generado mucha confusión. Pero contra un nueve rapidito y tres volantes ofensivos explosivos y movedizos que buscan encontrarse y armar combinaciones por el centro, el sistema defensivo se torna algo caótico.

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